No hace falta un fotógrafo ni un estudio para conseguir una foto de perfil decente — con luz natural, un móvil y un poco de organización, el resultado puede ser perfectamente profesional. Esta guía cubre el proceso completo, tanto si la foto es para LinkedIn como para tu CV.
Qué necesitas
Un móvil con cámara (no hace falta que sea de última generación), una superficie estable a la altura de los ojos para apoyarlo, y una habitación con una ventana grande. Nada más — no hace falta trípode, anillo de luz ni ningún accesorio especial.
Dónde colocarte
Busca una pared lisa o un rincón despejado, sin cuadros ni objetos justo detrás de tu cabeza — el fondo se puede sustituir después, pero partir de un espacio ordenado ayuda a que la iluminación se vea más limpia. Colócate de cara a una ventana grande, nunca de espaldas a ella.
Cómo colocar el móvil
Un teléfono en mano tiembla más de lo que parece a esa distancia. Apóyalo sobre una pila de libros, un estante o cualquier superficie a la altura de tus ojos (ni por encima ni por debajo, para evitar ángulos poco favorecedores), y usa el temporizador de la cámara (2-3 segundos) para evitar el movimiento del propio disparo.
Cómo aprovechar la luz natural
La luz de media mañana o media tarde, indirecta y suave, da mejores resultados que el mediodía (demasiado dura) o la luz artificial nocturna (cambia el tono de piel). Un día nublado con luz entrando por la ventana es, sorprendentemente, ideal. Consulta la guía de iluminación para más detalle sobre cómo posicionarte respecto a la ventana.
Qué fondo y qué ropa elegir
Un fondo liso y ropa de colores sólidos dan el resultado más limpio y fácil de editar después. Si quieres profundizar, tienes guías dedicadas a qué fondo elegir y qué ropa ponerte.
Cómo posar
Gira ligeramente el cuerpo respecto a la cámara (15-30 grados) en vez de quedarte totalmente de frente, y vuelve la cabeza hacia el objetivo — es la postura clásica de retrato porque resulta más natural que una pose totalmente frontal. Más detalle en la guía de posado y expresión.
Pide ayuda si puedes
Una foto hecha por otra persona casi siempre queda más natural que un selfie: te puedes concentrar en la postura y la expresión en vez de sujetar el móvil, y quien te hace la foto puede darte indicaciones en el momento.
Errores frecuentes
- Cámara demasiado baja: genera un ángulo poco favorecedor y una sensación de mirar "hacia arriba" a quien ve la foto.
- Luz detrás de ti: te convierte en una silueta oscura frente a una ventana brillante.
- Una sola toma: haz 5-10 fotos seguidas, cambiando ligeramente la expresión — casi nunca la primera es la mejor.
Cómo comprobar si la foto está bien
Antes de darla por buena, mírala en pequeño (como se va a ver casi siempre): ¿se reconoce bien la cara? ¿el fondo distrae? ¿la luz es uniforme, sin sombras marcadas en la mitad de la cara? Si la respuesta es sí a la primera pregunta y no a las otras dos, vas bien encaminado. Si prefieres una comprobación más precisa, puedes analizar tu foto y ver exactamente cómo quedaron la iluminación, el encuadre y el contraste.
Con la foto ya hecha, analiza tu foto para comprobar el fondo, el encuadre y la iluminación — gratis, sin registro, en menos de un minuto. Si hace falta, después puedes editarla directamente desde ahí.