Las oposiciones funcionan de forma distinta a una candidatura privada: no siempre se presenta un "CV" tradicional, y cuando se pide una fotografía, suele tener requisitos más parecidos a un documento oficial que a una foto de perfil profesional al uso.

Revisa siempre la convocatoria específica

Cada proceso selectivo (estatal, autonómico, local) puede tener sus propios requisitos de formato, tamaño y tipo de foto en la solicitud o en el expediente. Antes de nada, comprueba las bases de tu convocatoria concreta — no todas piden foto, y las que la piden no siempre exigen lo mismo.

Cuando se pide, suele ser tipo carné

A diferencia de una foto de LinkedIn o de un CV para empresa privada, en procesos oficiales es habitual que se pida una foto tipo carné o pasaporte: fondo claro y liso (normalmente blanco), tamaño concreto, expresión neutra y sin complementos que cubran el rostro.

No es lo mismo que la foto para el DNI

Algunos procesos requieren posteriormente aportar documentación con foto tipo carnet oficial (DNI, pasaporte), que sigue normativas estrictas de tamaño y encuadre distintas de una foto de currículum estándar — no las confundas ni intentes reutilizar la misma imagen sin comprobarlo.

Prioriza el cumplimiento de requisitos sobre el estilo

En este contexto, ceñirse exactamente a lo que pide la convocatoria importa más que conseguir una foto con más personalidad o estilo — un formato incorrecto puede generar problemas administrativos innecesarios en un proceso ya de por sí largo.

Para el resto de candidaturas donde sí tengas libertad de formato, puedes hacer tu foto de currículum gratis y sin registro.

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