Un reclutador dedica de media unos segundos a la primera lectura de un currículum antes de decidir si sigue leyendo. Eso significa que la estructura importa casi tanto como el contenido: si la información clave está bien organizada y es fácil de encontrar, tienes más opciones de que se detengan a leer el resto.

Los apartados imprescindibles

Qué sobra en la mayoría de los casos

Una foto de carné pequeña y mal iluminada, una lista interminable de "intereses personales" sin relación con el puesto, o experiencia laboral de hace más de 10-15 años que no aporta al perfil actual. El objetivo no es contarlo todo, sino contar lo relevante para el puesto al que optas.

Logros, no solo tareas

"Encargado de la gestión de redes sociales" dice mucho menos que "Gestioné las redes sociales de la empresa, aumentando el engagement un 30% en seis meses". Siempre que puedas, cuantifica: cifras, porcentajes, tamaños de equipo o de presupuesto.

Extensión y formato

Una o dos páginas como máximo en la mayoría de sectores (una sola si tienes menos de 5-8 años de experiencia). Usa un formato limpio, con tipografía legible y suficiente espacio en blanco — un CV apretado y con letra diminuta cansa a quien lo lee, por muy buena que sea la experiencia detrás.

Si tu CV lleva foto, que esté a la altura del resto del documento. Puedes preparar tu foto para el CV gratis, sin registro, en menos de un minuto.

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