Un CV de prácticas suele evaluarse con criterios algo distintos a un CV profesional: se entiende que quien lo envía está en formación, así que el listón de "experiencia demostrada" es más bajo, y eso también se traslada un poco a las expectativas sobre la foto.
Un punto más informal está bien
No hace falta el mismo nivel de formalidad que en una candidatura para un puesto senior. Una camisa o jersey liso, sin necesidad de traje, encaja perfectamente con el contexto de una persona todavía en la universidad o en formación.
Pero sigue siendo una foto profesional
Informal no significa descuidada. El fondo debe seguir siendo neutro, la luz uniforme y el encuadre correcto — la diferencia está en el nivel de formalidad de la ropa y la expresión, no en la calidad general de la foto.
Transmite actitud, no solo aspecto
En un CV de prácticas, la foto puede ayudar a transmitir energía y ganas de aprender — cualidades que las empresas valoran mucho en estudiantes en prácticas, a veces incluso más que la experiencia técnica concreta.
Coordínala con tu perfil de LinkedIn
Si vas a compartir también tu perfil de LinkedIn en la candidatura (algo cada vez más habitual), usar una foto coherente entre ambos documentos da una imagen más sólida y profesional en conjunto.
Puedes hacer tu foto de perfil para el currículum gratis, sin registro, y usarla también en tu LinkedIn.