Enviar exactamente el mismo currículum a diez ofertas distintas es la estrategia más habitual — y también una de las que menos resultados da. Cada oferta describe lo que esa empresa concreta busca, y un CV genérico rara vez conecta con esos requisitos tan bien como uno adaptado, aunque la experiencia de fondo sea la misma.

No hace falta reescribirlo entero

Personalizar no significa crear un CV nuevo desde cero cada vez. Con tener una base sólida y bien estructurada (ver la guía de estructura), los ajustes que realmente marcan la diferencia son pocos y rápidos de hacer.

Qué ajustar en cada envío

Lee la oferta dos veces antes de tocar el CV

La primera lectura es para entender el puesto en general. En la segunda, subraya mentalmente (o en papel) las 3-5 competencias o requisitos que más se repiten o que aparecen primero en la descripción — esas son, casi siempre, las prioridades reales de quien contrata.

Mantén una versión base ordenada

Guarda un documento "maestro" con toda tu experiencia y logros, y genera cada versión personalizada a partir de ahí quitando y reordenando, no añadiendo cosas nuevas cada vez desde cero. Así el proceso de adaptar el CV a cada oferta te lleva minutos, no horas.

Al personalizar tu CV para un puesto concreto, revisa también que la foto siga transmitiendo lo mismo. Puedes crear tu foto de currículum gratis, sin registro, en menos de un minuto.

Sigue leyendo: La estructura de un buen currículum Europass y otras webs para generar tu currículum